Clasificación de camiones de carga: medidas, tipos y aplicaciones
Equipo FAW
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Los camiones de carga son el eje del transporte de carga entre ciudades y dentro de las zonas urbanas (conocida como la última milla). Para clasificarlos se debe tener en cuenta su uso, la estructura y la capacidad de carga; comprenderla te ayuda a seleccionar la unidad correcta para cada una de las operaciones logísticas y optimizar los tiempos y costos.
Marco legal y dimensiones máximas
En México, la norma que regula las dimensiones y los límites es la NOM-012, que está vigente desde el 2015.
Según esta disposición, el ancho máximo autorizado para los vehículos es de 2.60 m (sin contar espejos ni los elementos de sujeción, que no deben sobresalir a más de 20 cm por lado).
La altura máxima es 4.25 m, y para semirremolques el largo llega hasta los 12.9 m por semirremolque más 50 cm extra.
Estas medidas son críticas al planear la configuración de la flota y la logística de las rutas.
Clasificación por tonelaje y uso
Bajo el criterio de carga y de uso, los camiones se pueden agrupar en categorías bastante prácticas, como su carga y arrastre:
Ligeras (500 kg – 2 t): vehículos urbanos y de reparto para la última milla. Perfectos para paquetería, alimentos y entregas locales donde la maniobrabilidad y el acceso restringido son esenciales.
Livianos (3 – 4 t): ideales para el transporte regional y las cargas que son relativamente pesadas, pero manejables en vías urbanas y carreteras secundarias; muy comunes en la distribución minorista y suministros de obra ligera.
Semipesados y pesados: aquí se encuentran las configuraciones más utilizadas en las rutas interurbanas y de larga distancia.
Tipos comunes de camiones y sus diferentes aplicaciones
Rabón (2 ejes): camión rígido para paquetería, mudanzas y carga seca. Su capacidad aproximada es de 8 a 12 t. Dimensiones comunes: 6.50 x 2.50 x 2.40 m. Ideal para rutas regionales con entregas múltiples.
Torton (3 ejes): parecido al rabón, pero con mayor capacidad, de 15 a 20 t, con las mismas dimensiones exteriores. Se usa en logística urbana y regional para cargas paletizadas y voluminosas.
Caja cerrada (48 a 53 pies): camiones de caja seca para carga en general. Modelos de 48 y 53 pies logran admitir hasta 25 t; las medidas típicas son de 14.50 – 15.90 x 2.50 x 2.50 m. Estos son la base, el punto esencial del transporte interurbano por su volumetría.
Full o doble remolque: configuración de mayor capacidad para cargas secas: hasta 50 t. Muy buenos en corredores de alta productividad donde la infraestructura y los diferentes permisos lo permiten.
Caja refrigerada: para los productos perecederos y sensibles a temperaturas altas. Sus capacidades son de 10 a 22 t dependiendo la configuración (Torton, rabón o tractocamión). Las medidas habituales pueden ser: 6.50 x 2.50 x 2.40 m., y pueden variar según el chasis.
Plataforma: se usa para contenedores y carga sobredimensionada. La capacidad aproximada es de 25 t, con una longitud común de 13.50 x 2.50 x 2.50 m. Esencial en cadenas multimodales.
Tolva: diseñada para cargas a granel (materiales de construcción, granos, etc.). Tiene capacidad de hasta 30 t y formas de descarga especializadas.
Pipa o autotanque: se especializa en líquidos, petroquímicos y gases; tiene capacidades variables por este mismo hecho. Por ejemplo, puede llegar hasta los 25,000 litros para ciertos modelos; existen versiones para el asfalto o productos a granel con una capacidad mayor como, por ejemplo, 35,000 litros.
Low boy o cama baja: se utiliza para maquinaria pesada y equipos sobredimensionados. Sus dimensiones constantes suelen ser: 12 x 3.50 x 3.20 m y una capacidad cercana a 45 t. Se usa en transporte excepcional y proyectos de infraestructura.
Elección por operación y tipo de carga
Al escoger una unidad se tienen que considerar varios puntos, como el tipo de mercancía (refrigerada, seca o peligrosa), volumen, densidad, rutas, accesos, temporada y requerimientos normativos (NOM-012).
Para las cargas fraccionadas y entregas urbanas es conveniente priorizar las unidades ligeras o torton. Por otro lado, el transporte intermodal y las cargas voluminosas, cajas de 48 a 53 pies o plataformas otorgan una mejor productividad por kilómetro.
Como se puede ver, entender la clasificación de los camiones y las dimensiones legales te permitirá diseñar operaciones logísticas más seguras y eficaces. Escoger el chasis adecuado para cada tipo de carga optimiza la rentabilidad y minimiza los riesgos en la carretera.
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