

Las olas de calor que enfrentamos en México afectan a diversas industrias y al transporte terrestre de la carga pesada. Los operadores deben mantener su unidad preparada para cumplir con las rutas más largas.
Por ese motivo, en Elam-FAW te damos siete consejos útiles de mantenimiento preventivo y autoprotección para las temporadas donde hay altas temperaturas.
Revisa los niveles y la concentración del refrigerante, así como el estado del radiador, mangueras y termostato. Una fuga pequeña puede escalar hasta el sobrecalentamiento.
Limpia el condensador y el radiador para asegurar un flujo constante de aire; si notas pérdida de rendimiento del aire acondicionado, revisa el compresor y las conexiones. Un sistema de enfriamiento eficaz se encarga de proteger el motor y evita paros costosos.
El calor del pavimento eleva la temperatura de las ruedas; una presión adecuada y la correcta alineación minimizan el desgaste. Controla la profundidad del dibujo y busca cortes o ampollas en el flanco.
Los neumáticos sobrecalentados pueden reventar y aumentar el consumo de combustible hasta un 10%. Si llevas un medidor de presión portátil y revisas los neumáticos en cada parada, se vuelve una excelente práctica.

En los trayectos más exigentes, los frenos trabajan más y crean calor que tiene que disiparse.
Inspecciona las pastillas, discos y el funcionamiento del ABS; evita el uso constante del freno motor en las pendientes largas y usa retardadores cuando se encuentren disponibles.
No olvides programar paradas para enfriar el sistema. De esta forma disminuyes el riesgo de fallos.
Las correas que accionan el alternador, la bomba de agua y el compresor de AC se endurecen y agrietan con el calor.
Revisa la tensión, desgaste y reemplaza dependiendo el programa que indique el fabricante.
Recuerda que una correa rota puede dejar la unidad sin carga eléctrica, sin refrigeración o sin aire acondicionado, complicando así la operación cuando haga mucho calor.
Mantener la cabina cerca de 24ºC beneficia la atención y minimiza la fatiga. Por encima de 30ºC la atención se reduce, y a 35ºC los efectos son comparables a conducir bajo influencia.
Hidrátate asiduamente: agua y electrolitos orales te ayudan a reponer las sales minerales que se pierden por la sudoración. Programa pausas activas con estiramientos cortos; además, tomar sombra te ayuda a recuperar el rendimiento. Por otro lado, evita las comidas pesadas antes de conducir.

Usa protector solar, gafas con filtro UV y ropa que cubra las áreas expuestas.
El «brazo del camionero» (exposición crónica al sol por apoyar el brazo) puede provocar daños a largo plazo; por eso usa cubiertas o protector solar y ventila la cabina adecuadamente.
La telemetría y los sistemas de gestión de flotas (como el FMS o Fleet Management System) permiten monitorear la temperatura del motor, la presión de neumáticos y el rendimiento del AC en tiempo real.
Configura alertas para parámetros críticos y programa mantenimientos predictivos. La tecnología te ayuda a anticipar fallas y a proteger la operación ante las olas de calor.
El calor extremo no solo degrada los componentes, también minimiza la capacidad de reacción humana. Planifica tus rutas evitando los tramos que tengan su pavimento en mal estado y siempre prioriza las salidas en horarios que sean menos calurosos (ya sean diurnas o nocturnas cuando sea seguro).
No olvides comprobar el sistema eléctrico: la batería y el alternador sufren con el calor; revisa las terminales y el sistema de carga para así evitar fallos que afecten al ventilador o el compresor de AC. Puedes planificar una lista de verificación, antes del viaje (niveles de fluidos, correas, presión de llantas, luces, frenos, etc.) y lleva a cabo revisiones programadas. Siempre mantén comunicación con tu central para las alertas meteorológicas y coordinación de paradas.
Si necesitas apoyo técnico o un plan de mantenimiento adaptado a las altas temperaturas, consulta a tu distribuidor o servicio de posventa. Proveedores como lo somos en Elam-FAW te ofrecemos paquetes de servicio y recomendaciones concretas para camiones de carga ante los climas extremos.
Siguiendo estas recomendaciones, tus recorridos serán más seguros, cómodos y con menor riesgo de sufrir averías. Protege tu salud y la de tu unidad: cada kilómetro bien cuidado se vuelve una entrega segura.
