
Probablemente te has quedado varado a mitad de la carretera, esperando al auxilio de un mecánico con la responsabilidad palpable de entregar una carga lo antes posible.
Si eres un operador experimentado seguro conoces tu unidad y la forma de resolver estos problemas frecuentes, pero muchos conductores están iniciando su carrera y necesitan de una guía práctica para el mantenimiento preventivo del camión.
En Elam-FAW abordamos las averías más habituales que existen y sus soluciones rápidas para el autotransporte, ayudando a que se identifiquen ágilmente para mantener la unidad en las mejores condiciones.
El sobrecalentamiento del motor es una de las fallas más críticas y comunes que pasan. Puede originarse por baja circulación del refrigerante, el radiador obstruido o una fuga en el sistema.
Si el motor se calienta en exceso, puede dañarse la junta de la culata y provocar reparaciones costosas. Mantén un programa de mantenimiento preventivo donde se incluya revisión de niveles, limpieza del radiador y reemplazo de termostato cuando corresponda.
Antes de partir a rutas largas, verifica la temperatura y el consumo del líquido refrigerante.

La bomba de agua es fundamental para la temperatura del motor.
Si escuchas un chillido agudo u observas una fuga en la parte inferior de la bomba estas son señales de alerta. Sustituir la bomba a tiempo evita el sobrecalentamiento y el paro de la unidad en plena carretera.
Siempre revisa los sellos, poleas y correa impulsora en cada servicio, y utiliza repuestos de la mejor calidad para prevenir que haya averías prematuras.
La junta universal transmite la energía al diferencial; su fallo tiende a manifestarse con chasquidos o vibraciones a una mayor velocidad.
Si la junta se rompe, el daño puede alcanzar el eje de transmisión o el chasis. Para prevenirlo, lleva a cabo inspecciones habituales, lubricación adecuada y mide los ángulos de transmisión con herramientas digitales si notas vibraciones extrañas. Por otro lado, evita circular con cargas desbalanceadas que aumenten el esfuerzo sobre la transmisión.
Los neumáticos son uno de los elementos que más atención necesitan: revisa la profundidad de la banda de rodadura, la presión y la integridad que tiene el flanco.
La presión incorrecta ocasiona desgaste irregular y un mayor consumo de combustible. Asimismo, los cojinetes de rueda, cuando están gastados, provocan ruido y movimientos inestables; su revisión periódica evita daños en la suspensión y la transmisión.
Recuerda cambiar los neumáticos, dependiendo de las especificaciones, y controla la alineación para prolongar su vida útil.
Los frenos se inspeccionan regularmente, es decir, sus pastillas, discos y el sistema ABS.
Un frenado deficiente o ruidos extraños durante la desaceleración son señales claras para detener la unidad y evaluar qué sucede.
Los sistemas electrónicos modernos (como sensores, ECU, telemetría, etc.) también pueden fallar por conexiones sueltas o por humedad. Mantener el software actualizado y con conexiones limpias forma parte del mantenimiento preventivo que se debe realizar.

Un fallo eléctrico puede dejarte detenido en la carretera. En este caso, el alternador, regulador, conexiones y batería son puntos cruciales.
Siempre verifica la carga y el estado de la batería antes de viajar por rutas largas, evita los accesorios mal instalados y asegúrate de que el sistema de carga funcione como se debe.
Los filtros obstruidos afectan el rendimiento y, además, pueden ocasionar pérdida de potencia.
Cambia los filtros de combustible, aire y aceite, dependiendo el calendario del fabricante y usa combustibles de calidad.
El sistema de inyección necesita de mantenimiento profesional para evitar problemas más complejos en un futuro.
Mantén la calma, señaliza la unidad y protege la carga. Luego marca tu posición y solicita asistencia técnica.
Evita realizar reparaciones mayores en los carriles activos, prioriza la seguridad y el traslado hasta un espacio que sea seguro.
Invertir en repuestos originales, lubricantes de calidad y en un plan de mantenimiento preventivo disminuye los tiempos muertos.
Es importante considerar las pólizas de asistencia en carretera y los contratos de servicio con tu distribuidor de confianza, para así priorizar las reparaciones. Puedes consultar a nuestros distribuidores de ELAM-FAW para opciones de servicio, repuestos y contratos de mantenimiento.
La prevención, el uso de tecnología básica como la telemetría y el registro meticuloso de servicios son la mejor inversión que puedes hacer para mantener tu camión en óptimas condiciones y así proteger tu operación, para realizarlas con seguridad y eficacia.
